Sueños de libertad Fanáticos Una secta improvisada, multas y juicios vecinales en el nuevo capítulo de ‘La que se avecina’
J Vallejo3-4 minutes 30/12/2025
El nuevo capítulo de ‘La que se avecina‘ ya está disponible en Prime Video y vuelve a demostrar que en Contubernio 49 siempre se puede ir un paso más allá.

El episodio 7 de la temporada 16, titulado “Un artista emergente, un romance terminal y la Iglesia de La Verdad de la Buena”, llega con casi 50 minutos de caos puro y varias tramas que avanzan en paralelo, todas igual de desatadas.
En este episodio, el caos se articula a través de varias tramas que avanzan en paralelo y terminan contaminándose entre sí, como suele ocurrir en el universo de La que se avecina.
Por un lado, el frente legal y vecinal abre el capítulo con un juicio surrealista derivado de la separación de comunidades, donde los reproches personales se cuelan sin pudor en la sala y la ley se convierte en una excusa más para ajustar cuentas entre vecinos.
En paralelo, Berta vuelve a sentirse acorralada tras recibir una sanción económica descomunal, un golpe que refuerza su sensación de derrota permanente y la empuja a chocar, una vez más, con Antonio y su forma irresponsable de gestionar cualquier problema.
Ese desorden doméstico conecta con otra de las líneas clave del episodio: la crisis espiritual y sentimental, encarnada en el viaje de Greta para conocer a un gurú de moda. Entre ofrendas, hoteles de lujo y promesas de iluminación, la fe se mezcla con el negocio… y con una tensión afectiva que Berta no termina de saber cómo manejar.
Mientras tanto, la decadencia de la marquesa añade una capa de melodrama grotesco al capítulo. Obsesionada con su estatus perdido y con un pasado glorioso que ya no existe, arrastra a su criada y revive viejas heridas cuando reaparece el recuerdo —muy real— de un amor juvenil agonizando en el hospital. Una trama que mezcla nostalgia, ego y necesidad de protagonismo incluso en la antesala de la muerte.
El episodio también pone el foco en las dinámicas de pareja y maternidad, con discusiones sobre el reparto de tareas, el desgaste emocional tras la llegada de un hijo y amenazas lanzadas en caliente que dejan al descubierto frustraciones profundas.
Todo ello se cruza con la paranoia colectiva del edificio, donde el alquiler turístico de un piso desata una caza de brujas absurda basada en prejuicios, miedo al diferente y linchamiento digital, hasta que la realidad desmonta por completo el relato alarmista.
Y como eje central que lo arrastra todo, Antonio Recio decide dar un paso más en su huida hacia delante: crear su propia secta. Bajo la fachada de una supuesta búsqueda de la “gran verdad”, se mezclan conspiraciones, terraplanismo, donaciones opacas y manipulación emocional.
La estafa crece, se descontrola y acaba explotando con consecuencias legales, demostrando —una vez más— que en Contubernio 49 cualquier idea absurda puede convertirse en una amenaza real.
El capítulo ya se puede ver completo en Prime Video, listo para comprobar hasta dónde puede llegar esta vez el vecindario más caótico de la televisión.