‘La Promesa’ dice adiós a uno de sus protagonistas históricos en TVE: Enrique Fortún se despide emocionado y agradecido
La quinta temporada de La Promesa ya ha echado a andar en La 1 y lo ha hecho con movimientos de calado. Más allá del giro narrativo que ha supuesto la supervivencia de Ángela, cuando todo apuntaba a un desenlace trágico, el salto temporal con el que arranca esta nueva etapa se cobra una pérdida especialmente sensible para los seguidores del serial: la desaparición de Lope, uno de sus personajes históricos.
La salida no ha sido menor. Enrique Fortún, actor que ha dado vida al personaje desde el primer episodio, se desvincula definitivamente de la serie tras casi tres años formando parte del elenco. Una marcha que, aunque ya se intuía con la renovación de la cabecera —en la que Lope ya no aparece—, ha terminado de confirmarse fuera de la pantalla y no sin polémica.
Y es que la forma elegida para cerrar este capítulo ha generado un notable malestar entre parte de la audiencia. El personaje no ha tenido una despedida explícita en la ficción, algo que muchos fans consideran impropio para alguien que ha acompañado a la serie desde sus inicios. Una “salida por la puerta de atrás”, como la han calificado en redes sociales, que contrasta con el peso emocional y narrativo que Lope ha tenido en La Promesa.
Desde la producción, el creador de la serie, Josep Cister, ya había adelantado en una entrevista que el público acabaría comprendiendo los motivos de esta decisión. Sin embargo, por ahora, la ficción ha optado por el silencio narrativo, dejando que sea el propio actor quien ponga palabras al final de esta etapa.
Fortún lo ha hecho a través de un emotivo mensaje en Instagram, acompañado de imágenes de su paso por el rodaje y de la despedida que le brindó el equipo. “Esta etapa se cierra. Han sido tres años de trabajo diario, de rutinas que acaban siendo hogar y de gente que deja de ser solo compañeros para convertirse en parte de tu vida”, escribe el intérprete, poniendo el acento en el vínculo humano construido durante este tiempo.
El actor reivindica además el privilegio de haber estado en el nacimiento de la serie: “He tenido la suerte de ver nacer La Promesa, de estar ahí desde el principio, cuando todo arrancaba y nadie sabía aún en qué se iba a convertir”. Un recorrido que resume como un trabajo colectivo, agradeciendo a todos los departamentos implicados —desde dirección y guion hasta figuración y transporte— el esfuerzo diario para levantar una producción de largo recorrido.
En su mensaje no faltan las palabras de cariño hacia sus compañeros de reparto y hacia el equipo creativo. “A mis compañeros y compañeras de reparto: os admiro y os quiero. Compartir escena y días con vosotros ha sido un regalo”, señala, con menciones especiales a la dirección de casting y al propio Cister por la confianza depositada durante estos años.
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El cierre lo reserva para los seguidores de la serie, los llamados promisers, conscientes del peso que tiene el apoyo del público en una ficción diaria. “Siempre he sentido vuestro amor por Lope, y eso me ha acompañado mucho más de lo que imagináis”. Un adiós agradecido que culmina con una declaración que resume su paso por la serie: “Me voy agradecido y muy afortunado. Larga vida a La Promesa”.
Con la salida de Lope, La Promesa pierde a uno de sus pilares originales justo en el momento en que inicia una nueva etapa narrativa. Un adiós discreto en pantalla, pero cargado de simbolismo fuera de ella, que marca el fin de una era para la serie y para un personaje que ya forma parte de su historia.
La quinta temporada de La Promesa ya ha echado a andar en La 1 y lo ha hecho con movimientos de calado. Más allá del giro narrativo que ha supuesto la supervivencia de Ángela, cuando todo apuntaba a un desenlace trágico, el salto temporal con el que arranca esta nueva etapa se cobra una pérdida especialmente sensible para los seguidores del serial: la desaparición de Lope, uno de sus personajes históricos.