‘La Promesa’ – Ángela, drogada: «Una vida sin libertad» (Mejores momentos)

La situación de Ángela en ‘La Promesa‘ ha entrado en un terreno especialmente oscuro justo cuando faltan apenas unos días para su boda con Lorenzo.

Manuel ha intentado frenar el enlace con una oferta extrema: entregar al capitán el 25 % de La Promesa. Sin embargo, Lorenzo no cayó en la trampa al saber que el heredero todavía no es dueño efectivo de las tierras. Lo que no esperaba es que Alonso reafirmara personalmente esa propuesta, dejando abierta la puerta a un giro de última hora.

Mientras los adultos negocian en los despachos, Ángela vive su propio infierno. La llegada de su vestido de novia al palacio ha sido un golpe devastador.

Fue Curro quien, obligado por las circunstancias, tuvo que llevarle la caja. Al verla, la joven no solo entendió que la boda es inminente, sino que revivió con crudeza las amenazas del capitán, aquellas que la han empujado a aceptar un destino que no desea.

Lorenzo, implacable, llegó a asegurar ante Leocadia que Ángela cumpliría con todas sus obligaciones como esposa, incluida la noche de bodas y la luna de miel. Esa certeza terminó de quebrarla. Sin poder reaccionar, Ángela se desvaneció, y solo la rápida intervención de Curro evitó que cayera al suelo.

El diagnóstico posterior no trajo alivio. El médico le recetó un medicamento muy fuerte, que la mantiene sedada y ausente. Para Curro, la situación es alarmante. El miedo a que Ángela acabe como Eugenia, anulada a base de drogas hasta perder la noción de la realidad, se convierte en una obsesión cada vez más difícil de ocultar.

Cuando Curro vuelve a verla, la escena es demoledora. Ángela apenas es ella misma. Está perdida, desconectada, y en medio de esa niebla química pronuncia unas palabras que dejan claro su auténtico estado emocional. La conversación es solo entre ellos dos, y su mensaje es devastador: “¿Qué es una vida sin libertad? No es nada. Será una jaula grande y sin barrotes, pero una jaula”. Ángela sabe que todos la verán como una mujer acomodada, pero también sabe que vivirá encerrada para siempre.

Desesperado, Curro intenta mover cielo y tierra. Suplica a Manuel que impida la boda, pero vuelve a fracasar. La última baza aparece entonces de la mano de Alonso, que ofrece directamente al capitán ese 25 % de La Promesa a cambio de que renuncie al enlace. Una propuesta tan poderosa como peligrosa.

Con Ángela cada vez más anulada por la medicación, Curro convertido en su único apoyo real y Lorenzo tentado por una fortuna que lo haría aún más fuerte, el tiempo corre en su contra. La gran incógnita es si alguien llegará a tiempo para salvarla… o si la joven terminará perdiéndose del todo dentro de esa jaula sin barrotes que tanto teme.