AVANCE DE SUEÑOS DE LIBERTAD – LUNES 12 DE ENERO (ANTENA 3) | CAPÍTULO 477: MARTA PLANTA CARA A GABRIEL Y SE DESATA LA GUERRA FAMILIAR
El capítulo 477 de Sueños de Libertad marca un antes y un después en la historia de los De la Reina. Lo que comienza como un trámite legal aparentemente frío y ordenado acaba convirtiéndose en una auténtica tragedia emocional, en la que el poder, el chantaje y el amor familiar chocan de forma brutal. Gabriel mueve su ficha definitiva, Damián paga el precio más alto y Marta se erige como la voz de la dignidad frente a un enemigo dispuesto a destruirlo todo.
La firma que lo cambia todo
El episodio arranca con una escena cargada de tensión contenida. Gabriel y Damián se encuentran frente al notario para cerrar la compraventa de las acciones. Todo parece correcto sobre el papel, pero el ambiente está lejos de ser cordial. Gabriel, con una calma casi ofensiva, subraya el precio del acuerdo, consciente de que su tío está entregando el legado de toda una vida prácticamente a cambio de nada.
Damián lo sabe. Cada mirada, cada silencio, delata que no se trata de una negociación justa, sino de una rendición forzada. Cuando Gabriel firma con la misma pluma que años atrás regaló a Andrés, el gesto adquiere un simbolismo cruel: el pasado familiar convertido en arma. El notario, incómodo, le recuerda a Damián que aún está a tiempo de echarse atrás. Pero no hay vuelta atrás. Con un suspiro que pesa como una derrota, Damián firma.
Gabriel no disimula su triunfo. Ya no es solo el director, ahora es uno de los principales accionistas. El poder cambia de manos, y lo hace de la forma más despiadada posible.
El chantaje sale a la luz
Una vez sellado el acuerdo, Gabriel cumple su parte del trato y entrega a Damián el diario de Marta, la prueba que utilizó para someterlo. Lo hace sin remordimientos, hablando de “infamia” con una frialdad que hiere. Antes de marcharse, lanza su golpe final: insinúa que Damián debería agradecerle haberle regalado una segunda juventud junto a Digna.
La respuesta de Damián es pura rabia. Lo acusa de traición, de haber olvidado que fue tratado como un hijo desde que llegó a Toledo. Gabriel, lejos de intimidarse, se burla de él y lo desprecia como a un viejo con el orgullo herido. El enfrentamiento culmina con una orden devastadora: Damián lo expulsa de su casa. Pero Gabriel responde con una amenaza aún más dolorosa, recordándole que, si se va, se llevará consigo a su hija.
El precio de salvar a una hija
Damián queda destrozado. Manuela lo encuentra hundido, incapaz de ocultar que lo ha perdido todo, y lo más terrible es que quien se lo ha arrebatado es su propia sangre. Poco después, Marta descubre la verdad frente a la chimenea. El diario, símbolo de la humillación y el chantaje, es consumido por el fuego en un silencio cargado de tristeza.
Cuando Andrés y Begoña descubren lo ocurrido, la confesión de Damián cae como un mazazo: ha entregado sus acciones para salvar a su hija. La reacción es inmediata. Marta se siente culpable, convencida de que su error ha arruinado la vida de su padre. Él, roto pero firme, le asegura que jamás habría permitido que le hicieran daño, que incluso habría dado su vida por ella.
Marta frente a Gabriel: dignidad contra odio
Lejos de quedarse paralizada, Marta decide actuar. Se presenta en el despacho de Gabriel y le entrega una carta en la que le cede todas sus acciones sin coste alguno, con la única condición de que devuelva a su padre lo que le ha quitado. Gabriel responde con sarcasmo, señalando que el porcentaje de Marta es menor y que, en realidad, sale perdiendo.
La conversación se convierte en uno de los momentos más intensos del episodio. Marta lo enfrenta sin miedo, le recuerda que nadie en la familia lo considera uno de los suyos y que el odio que lo consume acabará destruyéndolo. Gabriel contraataca con amenazas veladas, advirtiéndole que puede arruinar su vida y la de Andrés incluso sin pruebas, solo con rumores.
Pero Marta no se quiebra. Le lanza la verdad más dolorosa: está solo. Solo y marcado por una historia familiar de abandono, rencor y miseria moral. Lo acusa de ser igual que su padre, de no asumir nunca su propia culpa. Y le promete que el día que recuperen lo que les ha arrebatado, no habrá misericordia.
La familia se repliega… por ahora
La jornada termina con una nueva revelación. Damián cita a Tasio y le confiesa la venta de las acciones. El joven estalla de furia al comprender que Gabriel ha vuelto a cruzar todos los límites. Está dispuesto a enfrentarlo de inmediato, pero Damián lo frena. No es el momento.
Con una calma que esconde una determinación peligrosa, Damián habla de estrategia, de unidad, de esperar el instante adecuado. Asegura que ese momento llegará y que, cuando lo haga, Gabriel suplicará no haber nacido. Tasio, aunque lleno de rabia, acepta confiar en su padre.
Un punto de no retorno
El capítulo 477 deja claro que Sueños de Libertad entra en una fase decisiva. Gabriel ha ganado una batalla, pero ha declarado una guerra. Damián ha perdido su legado, pero no su dignidad. Marta emerge como una figura clave, dispuesta a luchar sin miedo. Y la familia, herida pero unida, comienza a preparar su contraataque.
Nada volverá a ser igual. El poder ha cambiado de manos, pero el odio que Gabriel ha sembrado amenaza con volverse contra él. En Sueños de Libertad, la calma siempre es solo el preludio de la tormenta.
