Pifia mayúscula de TVE: destripa por error el dramático final de la cuarta temporada de su serie estrella, ‘La Promesa’
RTVE ha cometido uno de esos errores que, en la era de la autopromoción constante, resultan especialmente delicados: destripar antes de tiempo el clímax de una de sus series estrella. La Promesa, uno de los grandes pilares de la sobremesa de La 1, ha visto cómo su final de temporada quedaba prácticamente revelado por una promo emitida con una semana de antelación… y con un nivel de detalle difícil de justificar.
Todo ocurrió este domingo, cuando La 1 lanzó un spot anunciando el “final de temporada” de la ficción diaria, situándolo aparentemente en “este miércoles”, lo que llevó a muchos espectadores a pensar que el desenlace tendría lugar el 17 de diciembre. El problema no fue solo la confusión de fechas, sino el contenido del avance: una sucesión de imágenes y diálogos que adelantaban giros narrativos de enorme calibre.
La promo no se limitaba a sugerir tragedia, sino que mostraba de forma explícita una muerte clave. Ángela aparecía vestida de novia, instantes antes de fallecer, con el grito desgarrador de Curro confirmando la tragedia. La escena, lejos de ser ambigua, dejaba poco espacio a la interpretación y apuntaba a un suicidio en plena boda con Lorenzo, el capitán de la Mata.
Las palabras de Alonso reforzaban esa lectura sin ningún tipo de sutileza: “Ángela prefirió envenenarse a casarse contigo”. Un diálogo que, en condiciones normales, debería haber sido uno de los momentos más impactantes del desenlace… y no un reclamo promocional adelantado.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F00b%2Fa12%2Fd72%2F00ba12d722fe858f72e60bd97bbb835d.jpg)
Por si el spoiler no fuera suficiente, el avance iba todavía más lejos al mostrar un violento cara a cara entre Curro y Manuel. En un paraje alejado de La Promesa, el primero encañona a su hermano y termina disparando, mientras la voz en off sentencia que “a veces toca sacrificar lo que más queremos”. Una escena de altísima tensión dramática que apunta directamente al gran conflicto emocional del cierre de la cuarta temporada.
Un error de calendario (y de estrategia)
Con el paso de las horas, quedó claro que no se trataba de una decisión editorial consciente, sino de un fallo interno. El contenido de la promo sí corresponde al final de temporada, pero no a la semana actual. Ese desenlace está previsto para emitirse entre el martes 23 y el miércoles 24 de diciembre, coincidiendo con los últimos capítulos de la temporada.
De hecho, un trabajador del departamento de autopromociones de RTVE, Jesús Montanero, reconocía públicamente en redes sociales el error, aclarando que el “este miércoles” al que hacía referencia la promo se correspondía con el 24 de diciembre y que el anuncio se había lanzado antes de lo previsto.
El desliz llega en un momento especialmente delicado para La Promesa, que atraviesa una de sus etapas más sólidas en términos de audiencia y fidelidad del público. La serie ha construido su éxito sobre una narrativa cuidada, giros dosificados y un uso muy medido del suspense. Precisamente por eso, adelantar de forma tan explícita los grandes acontecimientos del final de temporada supone un golpe innecesario a la experiencia del espectador.
Aunque los hechos finalmente se desarrollarán en pantalla dentro de unos días, el impacto emocional ya no será el mismo para quienes hayan visto la promo. En una ficción diaria donde el “qué va a pasar” es parte esencial del ritual, este tipo de errores pesan más de lo que parece.
RTVE ha corregido el rumbo a tiempo en cuanto a la explicación, pero el spoiler ya está hecho. Una lección amarga para la cadena pública: en La Promesa, como en toda buena historia, a veces saber demasiado pronto cómo acaba puede romper parte de la magia.
RTVE ha cometido uno de esos errores que, en la era de la autopromoción constante, resultan especialmente delicados: destripar antes de tiempo el clímax de una de sus series estrella. La Promesa, uno de los grandes pilares de la sobremesa de La 1, ha visto cómo su final de temporada quedaba prácticamente revelado por una promo emitida con una semana de antelación… y con un nivel de detalle difícil de justificar.